Caminha está en la desembocadura del Miño, con España justo al otro lado del agua. Aquí también puedes desviarte hacia el Caminho Português Central, por Vila Nova de Cerveira y Valença. Los dos caminos llevan a Santiago.
Te espera una jornada larga: más de 26 kilómetros, unas 7 horas caminando desde Viana do Castelo. No hay ninguna subida dura, pero sí muchas horas. El terreno se mantiene bajo y el desnivel es suave, aunque al final lo notarás en las piernas. Caminas hacia el norte siguiendo la costa y el mar aparece una y otra vez. A veces solo lo oyes. Es algo que se te queda dentro: agua gris plateada, viento entre la hierba de las dunas y espuma que se extiende sobre la arena.