Y ahí lo tienes: Santiago de Compostela, el final de tu camino. Entras en la ciudad entre peregrinos que llegan de todas partes, y la catedral se va acercando poco a poco. Pero vayamos un momento atrás: ha sido una jornada larga, de unos 24 kilómetros desde Padrón, con más subidas que bajadas. No es extrema, pero se nota en las piernas.
En esta etapa caminas junto al Caminho Português Central. Mismo trazado, mismos albergues, así que el camino se llena más. ¿Caminas entre mayo y septiembre? Entonces reserva con antelación tu cama en Santiago, aunque hasta ahora hayas dormido siempre sin plan. Así podrás llegar con calma. Lo que te llevarás de este día son las colinas verdes, los senderos por el bosque y el sosegado campo gallego, suave bajo la luz de la tarde.