Campos de cultivo y viñedos, kilómetros y kilómetros. El paisaje alrededor de Los Arcos es abierto, con mucho cielo y poca sombra. El camino sube y baja suavemente, sin ninguna cuesta realmente empinada. Pero esas colinas se notan en las piernas.
Después de Viana dejas Navarra y entras en La Rioja. Lo notarás en las vides. Los últimos kilómetros atraviesan las afueras hasta Logroño, una ciudad con mucho ambiente y terrazas. Aquí se unen los peregrinos del Camino del Ebro, así que verás caras nuevas. Casi 28 kilómetros son muchos. Divide la jornada con una pausa larga, porque estarás unas 8 horas en marcha.