Entre las encinas, unos cerdos oscuros hozan en la hierba seca. Así sales de Monesterio, y el paisaje no cambia mucho a lo largo del día: amplio, abierto y tranquilo.
Es una etapa ligera. Bajas más de lo que subes, así que se camina con facilidad. No hay mucha sombra, de modo que el sol será tu mayor rival. Unas seis horas son perfectamente asumibles si lo tomas con calma.
Fuente de Cantos es el pueblo natal del pintor Zurbarán. Llegas sin complicaciones y te sobra una tarde larga. Aprovéchala de verdad. Paso a paso, todo llega solo.