Hoy las piernas andan casi solas, pero la cabeza ya va un paso por delante. Es una jornada tranquila, sin subidas serias: algo de sube y baja, más descenso que ascenso, caminos entre bosques y pequeñas aldeas. Caminarás algo más de cinco horas, con suficientes paradas para tomar un café y convertirlo en un paseo sin prisas.
En esta etapa el Camino del Norte se une con el Camino Francés. Mismo camino, mismos albergues. Así que habrá bastante más gente de la que estás acostumbrado a ver. De repente verás zapatillas limpias y mochilas recién estrenadas, y saludarás a todo el mundo sin más. Llegarás a O Pedrouzo sin prisa, con tiempo para lavar la ropa, sentarte en una terraza y charlar un rato sobre mañana. Después, entrarás en Santiago.
Disfruta de los últimos kilómetros tranquilos.