Esta jornada pide sobre todo resistencia. Son más de 30 kilómetros, casi 9 horas caminando. Las subidas no son el problema, porque bajas más de lo que subes. Pero tanto descenso va pasando factura poco a poco a las rodillas.
Lleva un ritmo tranquilo e intercala descansos. Es un día para dosificar, no para ganar. Al final te espera Puente la Reina, con su puente medieval. Aquí tu ruta se une al Camino Francés. Para muchos peregrinos, tu último paso por el Aragonés es el primero de algo más grande. Disfruta de estos últimos kilómetros, te los has ganado.