En las piernas apenas notarás las cuestas, pero en la cabeza sí pesarán los kilómetros. El perfil es casi llano, pero vas a estar más de 8 horas caminando. La dureza viene de la distancia, no del desnivel. Busca tu ritmo y deja que los pasos fluyan solos.
En Hospital de Órbigo cruzas el largo puente medieval. Es un buen lugar para hacer una pausa. Después el paisaje va pasando con calma, hasta que aparece Astorga con su catedral a la vista. Aquí se une la Vía de la Plata. Los peregrinos de esa ruta caminarán contigo a partir de ahora, así que habrá algo más de gente en el camino. Sal con el fresco de la mañana y llegarás a Astorga con luz suficiente para explorar la ciudad.