Hoy tus piernas apenas lo notan, pero tu cabeza sí. Es el primer día: todo es nuevo, la mochila todavía se te asienta raro en las caderas y en algún momento te preguntas si habrás metido lo adecuado.
El terreno es llano, y eso ayuda. Primero sales de la ciudad, atravesando barrios periféricos y pasando por Santiponce, donde se encuentra la ciudad romana de Itálica. Después llega el campo abierto, tranquilo y despejado. En casi 6 horas el paisaje cambia poco, y es justo lo que necesitas para ir cogiendo el ritmo. Lo importante es mantener un paso constante y cuidar tus pies.
En Guillena te espera un albergue público. Para entonces llevarás unos 23 kilómetros en las piernas y la primera jornada ya habrá quedado atrás. Empieza con calma, que el camino hasta Astorga es lo bastante largo.