En Granja de Moreruela los caminos se separan. El Camino Sanabrés se va por otro lado, mientras que tú sigues la Vía de la Plata en dirección a Astorga. A partir de ahí, el silencio te envuelve.
Es una jornada llana. Apenas hay desnivel, pero los unos 26 kilómetros por campo abierto hacen que sea una etapa en la que tienes que encontrar tu propio ritmo. La sombra escasea y los pueblos son pequeños. Deja que tus pensamientos vaguen a su aire.
Tras tantos kilómetros tranquilos, Benavente es una auténtica ciudad, con tráfico, terrazas y comercios. Hay un albergue público, así que el alojamiento no será una preocupación. De camino, mira atrás de vez en cuando: campos de cultivo que se extienden hasta el horizonte, con un cielo enorme por encima.