Sales de Fronteira y el pueblo se queda atrás enseguida. Después llega el campo abierto, con alcornoques, olivos y mucho cielo. El camino sube y baja, pero nunca durante mucho rato seguido. El punto más alto no tiene mayor importancia. Aun así, a lo largo de unos 25 kilómetros esas colinas se notan, y no hay sombra en todo el recorrido.
Cuenta con unas siete horas de marcha. Mantén un ritmo constante y haz una buena pausa a mitad de camino. Al final aparece Alter do Chão, una localidad con castillo y una larga tradición de cría de caballos. Llegas con las piernas cargadas y la cabeza contenta. Deja la mochila, come algo caliente y disfruta de la tarde.