El camino está cubierto de hojas secas de encina y el aire huele a arena caliente y a matorral. Así empieza la jornada desde Nisa: abierta, tranquila y sin prisas.
Es una etapa ligera. Caminas casi seis horas, pero bajas más de lo que subes. El punto más alto es poca cosa. Lo que sí notarás después en las rodillas son las bajadas, así que tómatelas con calma.
Vila Velha de Ródão está a orillas del Tajo. Después de una jornada sin mucho ajetreo, da gusto ver el agua. Atrás dejas una tierra seca de encinas y colinas bajas; ante ti, el río que brilla bajo el sol de la tarde.