Hoy el Camino no te exige mucho. Es una etapa ligera de más de cinco horas andando, sin subidas duras. Aun así, notarás que subes más de lo que bajas. Se va acumulando sin que te des cuenta, sobre todo cuando el sol está más alto.
Es un día para caminar a tu ritmo. Tendrás tiempo para mirar a tu alrededor, charlar o, simplemente, quedarte un rato en silencio. El punto más alto pasa sin complicaciones y después el camino sigue fácil. Grimaldo es un pueblo pequeño y tranquilo. Entras en el pueblo, dejas la mochila y tienes la tarde para ti. Lavar la ropa, una silla a la sombra, una cerveza en una terraza. No hace falta nada más.