Betanzos es el punto de inflexión de esta jornada. Allí el Camino se adentra en el interior y empieza el trabajo de verdad.
Es una etapa larga, de más de 36 kilómetros, con más de 900 metros de desnivel positivo. Si prefieres dividirla, pasa la noche en Betanzos. Así te guardas la subida para mañana. Si sigues adelante, tómate el tiempo de hacer una parada en la ciudad y come algo contundente antes de continuar.
La segunda mitad exige paciencia. Se sube durante mucho rato y tienes que encontrar tu ritmo. En Bruma el Camino Inglés procedente de A Coruña se une a tu ruta, así que a partir de aquí caminarás con más peregrinos. Encontrarás el albergue público, dejarás la mochila y por fin podrás quitarte las botas.