Las colinas dejan paso poco a poco a la vasta y abierta llanura del Alentejo. Mucho cielo, mucho silencio y poco que te distraiga. Subes un poco y bajas un poco, pero hoy el desnivel no es el problema. La distancia, sí.
Es una jornada de unos 38 kilómetros, más de 10 horas andando. En el camino no hay ningún sitio donde dormir, así que seguirás hasta Beja. Por eso, lleva suficiente agua y comida, mejor que sobre a que falte. Hoy tu mochila es tu única despensa. Llénala antes de salir y empieza lo bastante temprano para llegar a Beja con luz del día.