Esta última etapa exige sobre todo constancia: más de 7 horas de camino, con suaves colinas que suben y bajan. Nada que te quite el sueño, pero sí lo bastante para notar las piernas. Camina a un ritmo regular y haz tus pausas.
En el camino dejas Portugal. En Vilarelho da Raia entras en España, y allí es una hora más tarde. De pronto tu jornada parece más corta, así que tenlo en cuenta. Aquí termina también la ruta portuguesa: en Verín enlazas con la Camino Sanabrés, que pasa por Ourense y llega a Santiago. Entras en Verín, te presentas en el albergue público y dejas la mochila. Toda la ruta portuguesa queda atrás.