El Primitivo es el Camino más antiguo, y se nota. Según la tradición, el rey Alfonso II ya recorrió esta ruta en el siglo IX, de Oviedo a la tumba del apóstol Santiago. Es una ruta de montaña por Asturias y Galicia, con muchas subidas y bajadas y pocos tramos llanos. Es una ruta para caminantes a los que les gustan los desafíos y que disfrutan caminando en silencio.
Desde Oviedo, enseguida te adentras en las colinas. Pasado Salas, las subidas empinadas se suceden una tras otra. La etapa de Borres a Berducedo es la más dura: más de 400 metros de desnivel en cinco kilómetros. Después entras en Galicia, con más verde, pequeñas aldeas y largos tramos sin ver a nadie. En Lugo te espera la muralla romana, y puedes recorrerla entera. Un buen momento para recuperar el aliento.
En Melide, el Primitivo desemboca en el Camino Francés. Las tres últimas etapas hasta Santiago las haces junto a todos los demás peregrinos. Después de tanta tranquilidad cuesta un poco acostumbrarse: hay bastante más gente.
Agosto es el mejor mes para esta ruta. De noviembre a marzo hace fresco y llueve con frecuencia. Entonces las subidas en la montaña se hacen bastante más duras.